lunes, 20 de abril de 2009

Amor, adiós

Ahora mismo estoy charlando contigo. No sé, no sé si debería dirigirme a ti. Pero, de repente, has sacado de mí todos mis amores y están desnudos sobre el tapete y me estás diciendo "cógelos, cógelos sin miedo, ya no muerden".
Yo no estoy segura.
¿Quieres que les diga adiós? "Sí", respondes, con esa sonrisa franca que me libera y me atrae y me consuela y me baña. "Diles adiós".
Y añade, por favor "¡No te necesitan!".
Y sabré que no los necesito.
Y sabré que eres tú.